Suroeste de Francia
La zona del suroeste francés es de carácter agrícola, donde el paisaje es verde y apacible. Tierra de girasoles, setas y nueces, en donde las industrias maderera y vinícola son el eje de la economía. Destaca sobretodo la zona de Burdeos con sus conocidos caldos. Actualmente también es la sede de la industria aeroespacial, específicamente en Toulouse.
Para los amantes de los vinos, la oficina de turismo de Burdeos organiza visitas guiadas por la bodegas de la regi´n, entre ellas: Latour, Margaux y Chaval Blanc.
Es una zona también repleta de patrimonio románico y gótico como: la iglesia de St-Michele en Burdeos, que tardó 200 años en ser terminada; la iglesia de Les Jacobins en Toulouse, con sus hermosas bóvedas de palmera; o la Basílica de St. Sernin, que es la basílica románica más grande de Europa.
En la zona también se han encontrado enormes yacimientos arqueológicos con restos prehistóricos de gran importancia como el de Dordogne o Lascaux. Hace 40 años que el yacimiento de Lascaux permanece cerrado al público, a cambio se ha creado Lascaux II, una réplica exacta, con los mismos materiales, meticulosamente elaborada para los amantes de la prehistoria.
Finalmente dos polos opuestos pero dos visitas muy interesantes en la zona. La primera en Toulouse a la Cité de l’Espace, una especie de museo de las ciencias y planetario en donde se intenta explicar la carrera espacial, es genial sobretodo para los niños.
La segunda es una visita al conocido Santuario de la Virgen de Lourdes, en el pueblo de Lourdes. Dicen que las aguas que surgen de la Gruta de Massabielle son sanadoras y milagrosas. De todas maneras aunque no sea creyente es curioso ver la cantidad de peregrinos y toda la actividad que atrae el famoso santuario.
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