Situadas en la costa noroccidental de Alemania, las islas Frisias recompensan a aquellos que han realizado el esfuerzo para llegar a ellas. Gran parte de esta zona pertenece a un parque nacional.
Se recomienda evitar Sylt, abarrotada de turistas acaudalados en busca de balnearios, y seguir hacia Föhr o Amrum, ambas más tranquilas, menos turísticas y que potencian otros atractivos como unas magníficas vistas con los rayos de sol sobre el helado mar del Norte, los paseos por sus abundantes senderos y montar a caballo o en bicicleta por los alrededores.
Mar adentro aparece Heligoland, cuya visita puede organizarse como una divertida excursión de uno o dos días. La isla se utilizó como base de submarinos durante la II Guerra Mundial, y en la actualidad es posible visitar los incombustibles búnkers y los túneles subterráneos.