En Schleswig-Holstein, el estado situado más al norte de Alemania, se encuentra Lübeck, una extraordinaria ciudad medieval. Aunque se puede acceder fácilmente desde Hamburgo, se aparta de las principales rutas turísticas y puede ser una buena y tranquila alternativa frente a las masivas atracciones que ofrece el Sur.
En 1987 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. A pesar de que fue totalmente bombardeada durante la II Guerra Mundial, ha sido reconstruida con acierto y conserva todo su encanto, especialmente su centro histórico, formado en su mayoría por residencias patricias de los siglos XV y XVI, monumentos públicos, iglesias y almacenes de sal.
Lubeck está repleta de lugares donde alojarse por un precio módico y también goza de una buena variedad de restaurantes económicos.
En Lübeck se halla el encantador Marionettentheater, teatro de marionetas, que merece la pena visitar. En el interior de la Marienkirche (iglesia de Santa María), se puede contemplar un duro recuerdo de la guerra: las campanas de la iglesia se estrellaron contra el suelo de piedra a consecuencia de un bombardeo, y los habitantes han mantenido los fragmentos justo donde cayeron, con un pequeño letrero que reza: "En señal de protesta contra la guerra y la violencia".
Otro monumento célebre es el Holstentor, que fue construido en el 1466 y no fue terminado hasta 12 años después. Este monumental portal falqueaba el extremo oeste de la ciudad medieval de Lubeck.
También se puede visitar el Museo Buddenbrook - Haus, dedicado a la memoria de los escritores Thomas y Heinrich Mann.