El clima finlandés se caracteriza por sus inviernos fríos y sus veranos templados. La temperatura media anual en la capital, Helsinki, es de 5,3ºC, y las máximas veraniegas en el sur del país se acercan ocasionalmente a 30ºC. Durante los meses de invierno, particularmente en enero y febrero, no son extrañas las marcas inferiores a -20ºC. En invierno las horas de luz no son muchas, cuatro más o menos. En verano en cambio todo se vuelve verde y el sol no se pone en todo el día. En el norte, dentro del círculo polar Ártico, el sol no se pone durante unos 73 días, en las llamadas noches blancas del verano, pero durante el oscuro período invernal no se deja ver sobre el horizonte en 51 días, produciéndose así la larga noche conocida en finlandés como kaamos.
Sobre las auroras boreales el mejor lugar para verlas es en Kakslauttanen. Las más intensas iluminan las noches durante el invierno del Círculo Polar Ártico, que va de diciembre a abril. Las partículas eléctricas que chocan contra la parte superior de la atmósfera crean relámpagos amarillos, rojos, verdes, azules y morados y formas diversas -alargadas, circulares...- que no cesan de moverse, vibrar y titilar. Diciembre y enero son los meses con las noches más oscuras y, por lo tanto, los ideales para contemplar las auroras boreales en todo su esplendor, que se ven mejor cuanto más al Norte y alejado de las luces artificiales se esté.
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