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pesar de que Suecia es un país famoso
por su permisividad sexual, el ambiente
de Estocolmo es tan puro y sano como su
aire. Salir a tomar una copa resulta prohibitivo,
ya que el alcohol se sirve a precios muy
elevados. Conviene ir vestido correctamente,
puesto que en muchos lugares se exige un
atuendo formal. Las discotecas cierran a
las 3 h. El semanario gratuitoWhat’s
on Stockholm tiene la mejor información
local.
El Café
Opera (Operahuset), con sus dorados
interiores y sus arañas de cristal,
es otro popular lugar de encuentro nocturno.
Las mesas se recogen a medianoche para dejar
paso a la orquesta. Su clientela es una
colorida amalgama de vanguardistas y ministros.
La temporada de música
clásica es de septiembre a
mayo o junio. Casi todos los conciertos
de la Orquesta Filarmónica de Estocolmo
tienen lugar en el Konserthuset (Hötorget
8). En verano hay conciertos y obras de
teatro en diferentes parques de la ciudad,
así como en el teatro de Drottningholm.
Este pequeño edificio rococó
ha conservado intacta su maquinaria escénica
original. En un baile de disfraces murió
asesinado su promotor, el rey Gustavo III.
Varios museos tienen también programas
musicales. El edificio de la Ópera,
al otro lado del puente que conduce al Palacio
Real, acoge las principales figuras internacionales
del bel canto.
El Kulturhuset
es el gran centro cultural de Estocolmo.
Es un moderno palacio de recreo con variadas
actividades artísticas. Abre diariamente.
El cine
es muy popular. Los estrenos llegan rápidamente
a Estocolmo, con la ventaja de que las películas
son siempre en versión original.
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