Salerno, Cosenza y Reggio de Calabria
Continuando por el sur de Italia, por la parte delantera de la "bota", se llega a Salerno. Aquí se puede visitar una magnífica Catedral normanda. Siguiendo más hacia el sur se halla Cosenza con un estupendo Castillo normando, el Duomo que guarda la tumba de Isabel de Aragón y un coro labrado en madera de 1505 en San Francisco de Asís.
Justo en la punta del pie de la bota, se encuentra Reggio de Calabria, reconstruida totalmente tras el terremoto de 1908. Esta ciudad es atractiva únicamente por su impresionante Museo Nacional donde se pueden contemplar excelentes restos arqueológicos, como los guerreros de bronce de Riace y estatuas griegas muy bien conservadas.
Taranto
En la parte interior del "tacón de la bota" se encuentra esta ciudad ubicada entre dos mares, el Jónico y el Adriático y que comparte su vida entre el puerto y la industria pesada.
Taranto tiene bastantes espacios verdes en los que se erigen hermosas casas como Villa Peripato, el Palacio Comunale, el Castello construido en 1840 por Fernando el Católico, el Duomo o el Palacio degli Uffici. Sin embargo, el máximo atractivo de esta ciudad es el Museo Nacional cuya fundación data de 1890 aunque ha sido restaurado en varias ocasiones. En este Museo se halla una de las mejores colecciones de arte griego del mundo, así como restos romanos en muy buen estado: cráteras protoitaliotas de Ceglie del Campo del 400 a.C., una kore y un sarcófago del 500 a.C., aryballos de tres cabezas, copas con peces, adornos femeninos como anillos de oro con cabeza de mujer o un brazalete espiral con cabeza de carnero, y el bello ajuar funerario, realizado en plata, encontrado en la tumba de Canosa.
Bari
Situada en la parte superior trasera del "tacón de la bota" se encuentra Bari, importante ciudad portuaria y que fue un nexo de unión entre Italia y Oriente. Hoy en día combina un precioso casco histórico con la agitada vida del puerto.
Los orígenes bizantinos de la ciudad se perciben en el Castello de enormes dimensiones que aún conserva el puente levadizo como forma de acceso al interior. La Catedral, sin embargo, destaca por su estilo románico pullés del siglo XI, por el Museo Diocesano y por el Archivo Metropolitano que guarda la inscripción conocida como "Exultet" de la primera mitad del siglo XI.
San Nicolás, patrón de la ciudad, está enterrado desde 1087 en la Basílica de San Nicolás. Construida entre 1087 y 1097, siguiendo los cánones del románico pullés, resulta realmente impresionante por su sencillez y su grandiosidad.
En Bari se debe callejear por la ciudad y recorrer el Paseo Marítimo Emperador Augusto que lleva desde el puerto viejo hasta el nuevo, visitar también el Museo Arqueológico con las tumbas de Noicattaro y Varrese como joyas de la colección, el Palacio de la Prefectura, el Orto Botánico que cuenta con una interesante sección didáctica, la Pinacoteca Provincial y la fachada roja del Teatro Petruzzelli.
|