Población: 3.700.424 hab.
Clima: Roma es una ciudad muy húmeda, por lo que la sensación térmica tanto en invierno como en verano es muy intensa. El verano es muy caluroso por lo que recomendamos viajar con ropa cómoda y fresca; además de llevar siempre agua para refrescarse y beber. Roma cuenta con muchas fuentes de agua potable.
Fundada, según la mitología, por Rómulo uno de los dos gemelos que fueron amamantados por una loba, y que se convirtió tras su muerte en el dios protector preferido por los romanos, Roma es hoy la capital de Italia. Si se decide comenzar el recorrido desde el centro de la ciudad se deberá situar en la Plaza Venezia. En ella se encuentra el Palacio Venecia que fue la sede del gobierno fascista.
Desde allí se debe ir hacia la Plaza de San Marcos donde se levanta la Basílica de San Marcos, dedicada al Santo Patrón del que se supone escribió su Evangelio en una casita situada en la falda del Capitolio. También está dedicada al que fuera Papa, del mismo nombre, en el año 336. De esta misma fecha datan los cimientos de la construcción. Las reliquias del Papa reposan bajo el Altar Mayor, junto a las de los santos Abdón y Senén.
Después de visitar la Basílica se puede acceder al monumento dedicado al rey Victor II, Vittoriano, conocido como la "tarta nupcial" entre los romanos. Esta gigantesca mole de mármol blanco de Brescica se parece efectivamente en muchos sentidos a una tarta de ese tipo. Esta obra de Giuseppe Sacconi se edificó para evocar la unificación de Italia y fue inaugurada en 1911. Desde allí se accede a una de las siete colinas de Roma, Campidoglio, la que fue la más famosa de las siete colinas de la ciudad, sede del Gobierno y santuario de la antigua Roma. Aquí estuvo el Templo de Júpiter, lugar donde el senado celebraba la primera sesión del año. Actualmente tan sólo se conservan algunos de los bloques de piedra gris que formaban el Podium.
Si bien el Palacio Senatorio es todavía la sede oficial de la municipalidad, el Capitolio dejó de ser el centro político de la ciudad para dar paso a una zona de museos. A ellos se accede a través de la maravillosa cordonada de Miguel Ángel, una pendiente poco pronunciada con dos grupos de Dioscuros que fue diseñada por este genial artista para la entrada triunfal del Emperador Carlos V en Roma en 1536. Y si se quiere seguir disfrutando con el incomparable Miguel Ángel hay que admirar el equilibrio de la Plaza del Campidoglio con sus fachadas y pavimentos que, también, fueron obra suya. En esta plaza se puede contemplar una bella muestra de relieves que proceden del antiguo Templo de Adriano. El Museo Capitolino, con una excelente muestra de escultura clásica y una gran pinacoteca.
Vía de los Foros Imperiales
A través de la Vía de los Foros Imperiales se accede a los restos de construcciones que se edificaron alrededor del Foro romano, el que fuera centro político, religioso y comercial de la antigua Roma. Destaca El Coliseo, también conocido como Anfiteatro de Flavio, inaugurado en el año 80 aunque el inicio de su construcción data del 72 a.C.; en el muro exterior se pueden apreciar columnas jónicas, corintias y dóricas. Esta edificación, que ha visto innumerables combates de gladiadores y fieras, tiene 57 metros de altura y una capacidad para 50.000 personas.
El Arco de Constantino, del año 315, resulta imponente debido a las enormes proporciones de sus tres arcos con estatuas y medallones y a las ocho columnas corintias pertenecientes a otras épocas. Fue edificado para conmemorar la victoria del emperador sobre Majencio en el puente Milivio. A través de esta vía podremos ver también las extensas ruinas de El Templo de Venus y Roma, un magnífico templo construido en el año 135 d.C. y proyectado en su mayoría por el emperador Adriano. En la iglesia de Santa Francesca Romana, cuyo nombre procede de una Santa del siglo XV, se puede ver un hermoso mosaico del siglo XII de la Madonna en el trono con los santos.
El Domus Aurea, es el lugar donde, según la leyenda, Nerón estuvo tocando la lira mientras ardía Roma. En este lugar se construyó un fantástico palacio cubierto de oro y el mayor lujo de la época en sus salas, con manantiales de aguas sulfurosas así como agua corriente caliente y fría. Trajano mandó construir aquí sus Baños Públicos después de que el fuego la destruyera en el año 104. Hoy se pueden apreciar las pinturas, si se cuenta con una buena linterna y prismáticos, así como el vestíbulo octogonal y el vestíbulo principal..
El Foro de Augusto se distingue por el gran muro que lo separaba del Barrio de Suburra. En este se pueden apreciar las tres columnas del Templo de Marte Vengativo. En la parte oriental de éste estuvo el Foro Nerva del que actualmente se distinguen sólo dos impresionantes columnas corintas con un relieve de Minerva entre ellas. Al oeste del foro se localiza la Casa de los Caballeros de Rodas y el Palacio de los Caballeros de San Juan de Jerusalén.
El Foro de Trajano, el que fuera más impresionante de ellos y considerado una de las maravillas del mundo en su tiempo, hoy en día sólo conserva la Columna de Trajano del año 113, con numerosas figuras que cubren totalmente la estructura. Las cenizas de Trajano y su estatua coronando la punta fueron sustituidas en 1587 por una efigie de San Pedro.
Una vez inmersos en este ambiente, el Foro Romano servirá de colofón. Adentrándose en lo que fue el corazón de la vida romana a través del Pórtico de los Dioses Tolerantes con sus doce columnas.
Plaza del Foro
A través de la Sacra Via se llega al Templo de Saturno, situado en lo alto de un podio, a un costado de la Via, que data de año 497 a.C. Allí se guardaba el tesoro del Estado. Se distingue, además, la Basílica Julia en la que se celebraban grandes procesos judiciales, construida hacia el año 54 a.C. por Julio Cesar, terminada por Augusto y reconstruida por Diocleciano en el año 284.
En la Iglesia de Santa María la Antigua, del siglo VI, formada por tres naves. En la Fuente de Juturna, dedicada a la diosa del mismo nombre, hay un altar de la época Imperial adornada con relieves y el oratorio de Juturna, de época trajana, a la derecha de la fuente. El Templo de César donde fue incinerado tras su asesinato el 19 de marzo del año 44 y donde se celebraron sus funerales, construido hacia el año 42 a.C.
El Cementerio Antiguo cuenta con una serie de tumbas de pozo y de fosa de los siglos IX al VI a.C. El Templo de Rómulo con una cúpula que data del siglo IV d.C., es el edificio de forma circular que conserva la puerta original de bronce. La impresionante Basílica de Constantino con restos de sus inmensos arcos y techos, el Antiquarium Forense, un pequeño museo con los hallazgos arqueológicos del Foro, entre los que se encuentra el friso de Eneas y la fundación de Roma, y para finalizar el Arco de Tito, reconstruido en el siglo XIX, que se muestra tal y como debía ser, alzándose en lo más alto de la Via Sacra y que data del año 81 d.C. Este arco se erigió en memoria de las victorias de Tito y Vespesiano sobre los judíos en el año 71 d.C.
A continuación nada mejor que un merecido descanso para recuperar fuerzas y ascender a la colina del Palatino, que mantiene los más antiguos recuerdos de Roma. La belleza de este lugar, con restos arqueológicos, la riqueza de su vegetación y sus maravillosas vistas hacen de él uno de los más hermosos lugares de la ciudad que inspira la cercanía de los dioses.
Vía El Corso
Seguramente uno de los lugares que nadie quiere perderse en Roma es la Fontana de Trevi. Situada en la Via del Corso es sin duda alguna la fuente más famosa de Roma. A pesar de su gran tamaño se ubica en un pequeño espacio entre tres estrechas calles. Se supone que de ello toma su nombre "tre vie", el agua llega a la fuente a través de un acueducto llamado Acua Vergine que data de el año 19 a.C. Su creador fue Nicola Salvi, toda ella es una composición de dioses, diosas, caballos y tritones que surgen de rocas esculpidas en medio de cascadas de agua. Hay que tener una moneda preparada para lanzarla en su interior y asegurarse así la vuelta a Roma.
Bajando a través de la Via Condotti se disfruta del ambiente de uno de los centros de la vida romana, la Plaza de España, que data de la época de Sixto V y que se encuentra rodeada de monumentos dignos de verse como la Escalinata de la Trinitá dei Monti, la maravillosa Fuente de la Barcaccia, supuesta obra de Pietro Bernini o de su hijo Gian Lorenzo, la Columna de la Inmaculada o el Palacio de Propaganda Fide. Después se puede visitar Sant’Andrea delle Fratte, iglesia barroca con la segunda cúpula más alta de Roma, la Galeria dell’Academia di San Luca.
No se puede dejar de visitar Gesú, iglesia barroca con cúpula y fachada de G. Della Porta y el fresco de Baciccia "Il Trionfo del nome di Gesú". Esta iglesia es la de más importancia de la orden de los jesuitas en Roma con la capilla del fundador de la orden, San Ignacio de Loyola.
A partir de aquí se puede iniciar un recorrido por distintos palacios como el Palacio Massimo alle Colonne, La Piccola Farnesina que contiene en su interior el Museo Barracco con una importante colección, el Palacio Braschi construido en el año 1780, con el famoso Pasquino. El Palacio de la Cancelleria una de las mejores muestras del Renacimiento junto con el Palacio Farnese en el cual se puede admirar la arquitectura de Antonio Sangallo, Miguel Angel y Giacomo Della Porta, con techos de vigas, tapices y frescos de Domenichino y de Lafranco, son dos sitios que bien merecen una visita.
Piazza Navona
Después se puede impregnar del ambiente de la Plaza Navona donde se reúnen pintores y artistas en medio de bellos palacios y cafés al aire libre, con tres estupendas fuentes, la del Fiumi en el centro, es la más famosa, de Giani Bernini inaugurada en 1651, donde están representados los ríos Nilo, Danubio, Ganges y el Río de la Plata, con estatuas de Franceli, Poussin, Raggi y Baratta. La Fuente del Moro, esculpida en 1654 por G. A. Mari diseñada por Bernini y apoyada en una bañera de G. Della Porta de 1576, ocupa la esquina sur de la plaza con Tritón y la Fuente de Neptuno, con una bañera y una jofaina obra de G. Della Porta y esculturas de Zappalá y Della Bitta. A un costado se levanta Santa María Sopra Minerva, única iglesia gótica de Roma, construida sobre las ruinas del templo dedicado a la antigua diosa Minerva en el año 1280. Merece la pena visitar la Galería Nacional de Arte Antiguo, situada en el interior del incomparable Palacio Barberini.
Santa María del Popolo, destaca por albergar en su interior la capilla Chigi de forma exagonal realizada por Rafael y la capilla del crucero con maravillosas pinturas de Caravaggio que datan de los años 1601-1602.
Los parques romanos son una delicia como es el caso del Ara Pacis Agustae, el más hermoso y grande de la capital italiana, construido entre el año 13 y 9 a.C. Villa Borghese, el segundo parque más grande de Roma, data del siglo XVII, inspirado en el Tívoli. En su extremo norte se halla el pequeño zoológico de la ciudad. La Galería Borghese se emplaza dentro del casino de la que fuera casa de reposo del Cardenal, dicha colección sólo es superada por la del Vaticano.
La Plaza del Quirinale, muestra el Palacio del mismo nombre, construido en 1574, fue residencia papal hasta 1870, hoy en día es la residencia oficial del Presidente del Gobierno italiano.
Porta Pia, según un proyecto de Miguel Angel, fue construida en 1561. Este edificio acoge actualmente el Museo Bersaglieri con una interesante exposición de objetos militares.
Las Termas de Caracalla que en su época fueron las más lujosas de Roma, se construyeron en el año 206 y terminadas once años después. Con una capacidad para 1.500 personas este lugar era considerado más como un centro de reunión que un lugar para bañarse (funcionaron hasta el siglo VI cuando los godos cortaron el agua del acueducto). Actualmente se utilizan una parte de las ruinas como escenario para representar óperas al aire libre en verano.
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