Turismo en Italia - Que hacer en Italia
Italia conserva tradiciones antiguas, procedentes de los pequeños principados en que se dividía el país antes de conseguir su unidad, razón por la que se da una curiosa mezcla de espectáculos religiosos, civiles, medievales, folclóricos e históricos. Todos ellos tienen en común la intensidad con que son vividos por un pueblo, que por su carácter mediterráneo, gusta de la diversión y de las fiestas.
Actividades en la Naturaleza:
Si con lo que se disfruta es con la naturaleza, Italia, ofrece entornos muy bellos dignos de tener en cuenta. Aquí se puede practicar cualquier modalidad deportiva que se desee: alto riesgo, esquí, senderismo, escalada, etc. También encontrará lugares ideales para cazar o pescar, así como bellas playas en el Mediterráneo o en el Mar Adriático.
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Balnearios - Termas:
Si lo que se desea es un poco de paz y recuperar fuerzas lo mejor es visitar los balnearios que esta tierra, rica en aguas termales tiene por todo el país. Los hay de aguas frías o calientes, con escasos minerales y con una mineralización muy alta. Destacan, entre otros, los balnearios de Chianciano, en Siena, famoso por sus aguas sulfato-cálcico carbonadas, Salsomaggiore en Parma, con aguas sódico-yódicas, aunque su mayor atractivo se encuentra en la elegancia de sus instalaciones, Montecatini en Pistoia con sus aguas varias o, Fuggi, en Lacio, que se caracteriza por sus aguas frías.
Foto: Balneario. Termas de Montecatini. Florencia.
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Teatro:
Si lo que se prefiere es el teatro no cabe duda que se puede disfrutar de buenas representaciones en marcos de incomparable belleza. Aunque ya no se pueda hacer en La Fenice de Venecia (próxima apertura en 2004), debido al incendio que la destruyó totalmente en 1996, todavía quedan lugares tan mágicos como la Arena de Verona, Las Termas de Caracalla en Roma, los teatros griegos de Taormina o Siracusa y San Carlos en Nápoles. En ellos todo se vuelve fantasía y las representaciones se convierten en una experiencia inolvidable.
Música y Opera:
Por otro lado, no hay que olvidar que Italia es el país de la ópera. La Scala de Milán está considerada como el 'Palacio de la Lírica' y aunque sólo como edificio ya merece la pena su visita, cuando los cantos de las divas y los barítonos suenan en su interior, todo se convierte en un mundo mucho más hermoso que brilla con una luz propia. La temporada lírica varía según la ciudad. En Milán tiene lugar de diciembre a mayo, en Perusa de enero a septiembre, en Palermo de enero a junio y en Bolonia de enero a marzo. Prácticamente todo el año los italianos y los turistas pueden disfrutar de un espectáculo operístico, ya que en los teatros antes mencionados también se representan libretos de ópera.
Siguiendo con la música no se puede dejar de asistir al Mayo Florentino en el que las óperas, los conciertos y los ballets son la nota característica. El Festival de los Dos Mundos en Spoleto donde el teatro experimental, la música y el ballet ofrecen un conjunto original y, como muestra clásica, al Festival de Stresa. Para los amantes del jazz nada mejor que acudir al Umbria Jazz, es toda una experiencia.
Museos:
Italia cuenta con excelentes museos allá donde se vaya. La mayoría están abiertos de Martes a Sábado de 9 de la mañana a 1 o 2 del mediodía. Todos los museos cierran en Lunes. Conviene tener en cuenta que en algunos de ellos existe la tarifa reducida, siendo recomendable preguntar antes de obtener la entrada, sobre todo para estudiantes y jubilados que acrediten la documentación. No hay que dejar de entrar en todos aquellos que se puedan encontrar en el camino y seguro que son muchos. Italia es el país con más museos por metro cuadrado del mundo. Las muestras artísticas y arqueológicas son tantas y de tal calidad que merece finalizar el día con los pies destrozados.
La Noche Italiana:
Italia ofrece una amplia red de cines, salas de fiesta y discotecas. Sin olvidar que Italia está en Europa y que se trata de un país mediterráneo muy parecido a España. La vida nocturna late con vida propia y no faltará gente por las calles dispuesta a divertirse.
Las plazas permanecen llenas de gente, ya que son los lugares en los que los italianos suelen reunirse antes de decidir a qué local van a acudir esa noche. También se pueden visitar bares en los que tomar un buen vino o una cerveza y terrazas, como en la Plaza de San Marcos en Venecia, en las que se puede degustar un delicioso y buen café capuchino, mientras una orquesta acompaña a la noche con sus notas creando un ambiente especial. No hay que dejar de sumergirse en los encantadores cafés antiguos (ver Cafés del Mundo). Cualquier viajero que lo desee puede disfrutar de una gran variedad de restaurantes en los que degustar la excelente pasta o un inmejorable 'ossobuco' o bien, el original sabor del carpaccio. Pero si se prefiere más tranquilidad, nada mejor que tomar asiento en una de las escalinatas de cualquier plaza, acompañado de un trozo de pizza comprado en cualquier local de comida rápida, o de algún perrito caliente (hot dog) o hamburguesa, y deleitarse contemplando el ir y venir de los italianos.
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