Las temperaturas son muy parecidas a las de España. Cuanto más al norte más frío siendo especialmente bajas las temperaturas en los Alpes. En el sur las temperaturas son más estables debido a la proximidad del mar, mientras que en el centro del país los inviernos son suaves y los veranos mucho más cálidos con temperaturas altas. La mayoría de los europeos no tendrán problemas a la hora de adaptarse al clima italiano. Si se viaja en invierno a la zona alpina es necesario abrigarse muy bien.