La ciudad de Gjirokastraes, apodada la "ciudad museo", es en extremo pintoresca. Está ubicada en el costado de una montaña sobre el río Drino. La ciudad ya estaba muy bien establecida para el siglo XIII, pero la llegada de los turcos le trajo esplendor y bullicio, en especial por el floreciente bazar donde los tejidos, la seda y el aún famoso queso blanco se comercializaban. En el centro de la ciudad se puede ver la mezquita Bazaar. Lo más recomendable para visitar Gjirokastra es no parar de caminar, perderse en las calles de la ciudad que lo conducirán cada cien metros a una reliquia. Se encuentra a 120 km del sur de Tirana y se llega fácilmente por ómnibus.